ESTADO DE ALARMA – PRÓRROGA – QUÉ PASA CON LOS PLAZOS SUSPENDIDOS

La declaración del estado de alarma por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo de 2020 supuso, entre otras muchas medidas, una suspensión de los plazos procesales y administrativos, así como de los plazos de prescripción y caducidad para el ejercicio de acciones y derechos.

El estado de alarma, inicialmente vigente por un plazo de quince días (hasta el 29 de marzo de 2020), ha sido prorrogado “hasta las 00:00 horas del día 12 de abril de 2020 y se someterá a las mismas condiciones establecidas en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, modificado por el Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo”, según Resolución de 25 de marzo de 2020, publicada en el B.O.E. nº 86, de 28 de marzo de 2020.

Con el estado de alarma, y ahora con su prórroga, surgen muchas dudas para cuando se levante esta situación, especialmente, en lo que aquí y ahora nos interesa, las consecuencias de la suspensión de aquellos plazos.

Sin perjuicio de que, como es habitual en derecho, habrá que estar al examen particular de cada supuesto concreto, podemos ahora simplificar la pauta de esta suspensión del modo que sigue:

  • El cómputo de un plazo que se haya iniciado antes del 14 de marzo de 2020 (fecha de entrada en vigor de la suspensión), queda suspendido a partir de esa fecha y se reanudará a partir de la fecha de pérdida de vigencia del estado de alarma prorrogado. Es decir, queda suspendido por el tiempo que dure el estado de alarma prorrogado. Atención: estamos hablamos de “suspensión”, lo que supone que en estos casos, el cómputo del plazo en cuestión no vuelve a contarse desde el principio como si de un plazo nuevo se tratara, sino que, cuando se reanude su cómputo, deberá hacerse descontando los días de ese plazo que ya hubieran transcurrido antes del 14 de marzo de 2020.
  • Si el plazo de que se trata no se hubiera iniciado antes del 14 de marzo de 2020, entendemos que se ha producido la suspensión de su inicio, por tanto, debe considerarse que se mantiene íntegro durante todo el tiempo que dure la suspensión, y se iniciará su cómputo cuando finalice la vigencia del estado de alarma prorrogado.

 

Pía Gállego Pérez de Larraya

Abogada en Sáez Abogados